Al-Ándalus (I)

Hacía tiempo que tenía una cuenta pendiente con el sur de la península. En concreto con Andalucía. Ya había bajado varias veces pero siempre con motivos atléticos, y no había tenido tiempo de disfrutar de sus encantos y conocer sus rincones más atractivos, que son muchos. Ya el año pasado comencé a saldar mi deuda ya que con motivo de un congreso pude hacer un poco de turismo en las bellas Sevilla y Córdoba, disfrutando de un clima más agradable en aquellos frescos días de octubre del que padecemos estos días con la ola de calor que nos asola.

Este año el destino ha sido Cadiz. En primer lugar agradecer a David y Cristina que nos han prestado su casa por unos días, y ese es un lujo enorme, más aún en una zona tan turística y en plena temporada alta. Con el campo base decidido, Susana y yo diseñamos un Google Maps de esos que tanto me gustan, en los que incluímos todas las muchas recomendaciones que fuimos recibiendo: Playas con encanto, paseos ineludibles, pueblos que visitar, donde comer, donde tomarse una horchata o un mojito, donde ver camaleones o ibis eremitas… Al final, siempre queda la sensación de no haberlo visto todo, pero ha sido mucho lo visto y disfrutado, y siempre hay que dejar algo para próximas ocasiones.

Quitando los días de viaje, nos quedaban 8 días para recorrer Cadiz. Voy a intentar resumirlos con un poco de texto y un mucho de fotos.

Día 1
El primer día lo comenzamos dando un paseo en bici hasta (y a través de) la Playa de Camposoto. Quizás no sea de las playas más famosas de Cadiz pero a mi me encantó. Playa larguisima, con menos gente que en otras, un bunker que le da un toque y queda muy bien en las fotos, la isla de Santi Petri al fondo y un paseo larguisimo hasta Punta del Boquerón, que lo dejamos para otro día.

p1200750

Tras un descanso reparador, nos pusimos en camino hacia la noche oscura de Vejer. Vejer tiene un encanto innegable, pero si lo conoces de la mano de los Marimantas tiene magia. Guiados por sus poemas nos sumergimos en las leyendas vejeriegas y conocimos este precioso pueblo de casas blancas y callejuelas en las que es imposible no perderse. Muy recomendable.

p1200801

Día 2
El segundo día tocó alargar el paseo del día anterior, ya sin bicis, recorriendo la playa de Camposoto hasta la Punta del Boquerón. Nosotros lo hicimos casi todo por la playa, ya que soplaba una brisa agradable, aunque también hay camino por los caños del interior, aunque no lo recomiendo para un día de calor en agosto.

boqueron

Como se observa en el mapa, la naturaleza ha moldeado estos parajes singulares a su antojo, en una mezcla de caños, marismas, playas… Hay que reconocer que la bahía de Cádiz es un lugar especial.

Después de un descanso reparador, la tarde la dedicamos a pasear por la playa de la Barrosa en Chiclana. Bonita playa ésta también, con más gente y muchos chiringuitos, y con el aliciente de que es zona de paso de las espátulas, así que con un poco de suerte puedes verlas pasar mientras te tomas un mojito a pie de playa. Nosotros no tuvimos tanta suerte, pero si que pudimos disfrutar de un bonito atardecer, con el sol poniéndose sobre la isla de Santi Petri.

p1200829p1200833p1200835p1200860p1200873p1200882p1200885

Día 3
El tercer día aprovechamos que era domingo para huir de las playas masificadas y las carreteras congestionadas y nos cogimos el bus a Cádiz. Ya la entrada a la ciudad es curiosa, por una carretera rodeada de agua por todas partes. Y la ciudad merece la pena visitarla con calma. Nos habían recomendado la Torre Tavira y no defraudó. Es una de las más de 100 torres vigía que se conservan en la ciudad, la más alta, y tiene un sistema parecido al del periscopio de un submarina, con el que en un gran espejo se puede ver la ciudad 360 grados y en tiempo real. Es una especie de Google Earth en movimiento. ¡Así que ojo con lo que hacéis, que desde las torres os observan!   También nos gustó mucho la carismática playa de la Caleta, la catedral o el gran teatro Falla.

Después de pasar todo el día pateando la ciudad nos merecíamos un premio. ¿Y que mejor plan para un sábado por la noche que una visita guiada para ver camaleones? Jeje, ya se que suena un poco friki pero la verdad es que son unos bichos encantadores, y fue un puntazo ver unos cuantos (cuatro en total), hacerlos caminar por nuestro brazo, e incluso comprobar la fuerza de su mandíbula en el dedo. Conmigo uno de ellos se esmeró a fondo pero no puedo con mi dedo morcilla. Doolittle 1 – Camaleón 0.

p1200900p1200927p1200932p1200958p1200982p1200990p1200999p1210037

Día 4
El lunes era el último día de buen tiempo, previo a la llegada del temido viento de levante, así que tocó madrugar para reconocer nuevas playas. A mi me costó más de la cuenta tras pasar media noche viendo los JJOO pero mereció la pena el esfuerzo.

Esta vez tocaba bajar hasta la famosa playa de Bolonia, darnos unos buenos baños y ascender la duna que parece que se come los pinos de diez en diez. Tras hacer varias pruebas de saltitos para la foto postureo del día, nos bajamos a comer en el chiringuito. Yo siempre he sido más de carne que de pescado, pero donde fueres haz lo que vieres. Entre las delicias marítimas que nos metimos entre pecho y espalda recuerdo el choco plancha, las ortiguillas, el cazón en adobo o la tortilla de camarones.

Tras reposar un poco la comida, cogimos el coche por una carreterucha de mala muerte y tras aparcar nos dimos un paseo al Faro Punta Camarinal y de ahí a la playa virgen del Cañuelo. Muy recomendable, aunque las olas nos dieron unos buenos revolcones!

p1210043p1210046p1210051p1210078p1210124

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s